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05/03/2006

UNA ENTREVISTA EN 20 MINUTOS

Acabas de publicar tu segundo libro de relatos...

Sí, Dirección noche. El primero lo publiqué en 2002 y se tituló La novia parapente.

¿Por qué relatos?

Es la medida que más me va y cuanto más cortos, mejor. Tengo microrrelatos de una página.

¿Se puede contar una historia con tan poco texto?

Perfectamente. Se presenta y se cuenta una historia y se destacan momentos que significan más de lo que se cuenta.

¿Para cuándo una novela?

Tengo una casi acabada, pero cuesta más realizarla y estar contenta con el resultado. Los relatos los escribo con alegría, pero la novela me agobia más.

¿Sobre qué tratan?

Sobre relaciones humanas de amor, de amistad, entre madre e hija... Casi todos se desarrollan durante algún viaje, fuera de la rutina. Hay localizaciones en Portugal, Bruselas, Bilbao... Mis viajes me traen inspiración.

¿Cómo ve la literatura aragonesa?

Creo que está en un buen momento y hay grandes autores de todas las edades y estilos, como Javier Tomeo, Daniel Gascón, Ignacio Martínez Pisón...

¿Y las mujeres?

Hay menos, pero muy buenas, como Soledad Puértolas o Ángela Labordeta.

Bio

Cristina Grande nació en Lanaja (Huesca) en 1962 y está licenciada en Filología. Es fotógrafa. 

05/03/2006 03:18 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

ANA ALCOLEA ESCRIBE SOBRE DIRECCIÓN NOCHE EN ARTES Y LETRAS DE HERALDO DE ARAGÓN

Dirección noche

Cristina Grande, Xordica, 2006

94 páginas

Xordica publica el segundo libro de relatos de la escritora aragonesa Cristina Grande. En 2002 salía a la luz La novia parapente en la misma editorial y con este título asistíamos a la aparición de una nueva voz en el panorama literario en lengua castellana.

Cristina Grande (Lanaja, Huesca, 1962) estudió Filología Inglesa y Fotografía. Sus relatos tienen como fondo diferentes centros geográficos: algunos se ambientan en calles zaragozanas, o en pueblos monegrinos, pero otros ocurren en aeropuertos internacionales, y en ciudades europeas como Cascais, Aberdeen, Praga, Burdeos o Berlín. Son retazos de vida. De vida como viaje interior y exterior. Viajes a lugares ajenos a las raíces que favorecen el conocimiento y reconocimiento de la propia insignificancia. O de la propia grandeza, que viene a ser lo mismo. Una suerte de “odisea mística”, por emplear las palabras de Rodrigo Fresán al comentar los relatos del norteamericano John Cheever.

Así vamos asistiendo a anónimas noches de hotel, que en su desnudez descarnada muestran la verdad de la pareja, cuando las langostas se convierten arañas (“Arañas e insectos”), los fracasos (“Voladizo”), a enamoramientos como actos voluntarios desde el camino de vuelta (“Día 13”), a la relación madre hija en la que se invierten todos los términos (“Apotheke”), al paso del tiempo (“Señorita”).

La prosa es directa, de frases breves, sin adjetivos, en la que la aparente sencillez es fruto de una laboriosa depuración lingüística que hunde sus raíces en la esencia misma de la poesía: “Hacía años que no respirábamos tan juntas” , “… el perder mi cabellera de toda la vida, era el único gesto de amor que iba a hacer por ella” o “Cumplir cuarenta años era entrar de lleno en el reino de la confusión con cuatro bolsos vacíos en la mano”. Una economía lingüística y argumental en la línea de los mejores cuentos de Raymond Carver.En este sentido, Dirección noche presenta situaciones cotidianas, sin alharacas de ningún tipo. La vida en clave de comedia, con sentido del humor. La autora huye en estos relatos de los componentes trágicos de las grandes historias que vivimos en cada uno de nuestros instantes. Las miserias de cada día tienen el brillo de la luz que entra por la ventana elegida en cada momento. La lectura de la vida que realiza la voz narradora se aleja de la trascendencia literaturizadora para teñir los episodios vividos con el color del humor, y no con el de la tragedia. Ese humor es muchas veces ácido, inocente, e irreverente al mismo tiempo: “Cuando estaba a punto de correrse dijo mi nombre con voz cavernosa y atribulada, como si él fuera Dios y yo Abraham matando a mi hijo”, en “Día 13”.

Cada relato tiene algo de instantánea fotográfica: muestra una realidad muy trabajada, muy tratada, para la que se escoge un encuadre determinado siempre con profundidad de campo. No hay nada dejado al azar como tampoco hay adornos puramente decorativos.Los relatos son breves, muy breves algunos de ellos. No buscan impactar a través de alambicados juegos laberínticos a lo Borges o a lo Cortázar, sino a través de su compleja sencillez, con finales a veces chuscos, como la vida de cada día.

En la personalísima voz de Cristina Grande hay cabida para el cine, presente en alusiones y en la propia elaboración de las imágenes argumentales; para el arte pop y su tratamiento artístico de lo cotidiano; para la música.Y para la literatura: por las páginas de Dirección noche camina la presencia de Natalia Ginzburg, en esa representación de lo personal como creador de un marco de realidad que se fusiona con la ficción literaria; de los personajes caminantes en el mundo cuentístico y minimalista de Javier Tomeo; del Chejov más expresionista, el de sus relatos casi esperpénticos; de Raymond Carver,

que decía que “es posible, en un poema o en cuento, escribir sobre cosas y objetos comunes y corrientes usando un lenguaje común y corriente pero preciso, en impartirles a esas cosas –una silla, una cortina, un tenedor, una piedra- un poder inmenso, incluso perturbador”. Es lo que consigue Cristina Grande con Dirección noche.

Una literatura directa, desnuda, depurada, sin nieblas ni puestas de sol. Una “odisea” por la vida en estado puro.

A.A.

Reseña aparecida hoy, 23 de febrero en HERALDO DE ARAGÓN

http://anamalcolea.blogia.com/

05/03/2006 03:21 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. Hay 1 comentario.

VÍCTOR JUAN ESCRIBE SOBRE DIRECCIÓN NOCHE

Dirección noche

February 19th, 2006

Después de cenar he visto con mi hijo Guillermo el partido de semifinales de la copa del rey. Sí, el de los seis goles que el Zaragoza le hizo al Real Madrid. Hace 31 años Pepe Melero estaba en La Romareda el día 30 de abril de 1975 cuando el Zaragoza de García Castany, Arrúa, Diarte, le metió seis goles al Madrid. Al mismo tiempo que Simarro, en el minuto 76, coló el definitivo 6-1 en la portería que aquella tarde no supo guardar Miguel Ángel, un señor que se sentaba junto a Pepe en el campo miró al cielo y dijo: “Dios existe”.

Luego he querido leer. Desde hace una semana tengo en casa Dirección noche, el último libro de Cristina Grande. Cuando lo saqué del buzón y pude acariciarlo pensé que estos libros xordiquianos o usonianos son cada vez más bonitos. Esta noche lo he abierto y no he podido dejar de leer hasta que, sin darme cuenta, me he quedado sin páginas. Quizá si ahora no fuera tan tarde, volvería a leerlo otra vez. Ángel Artal, el hombre sabio que guarda el secreto del corazón de sus amigos, me decía una tarde en el Café Levante que cuando alguien comenta un libro debería decir de qué trata y por qué habría que leerlo. Dirección noche es un libro escrito con la métrica perfecta, ni falta ni sobra una palabra. En sus páginas pueden encontrarse restos de los pequeños naufragios de cada día, el sabor que nos deja en la boca la tristeza por lo que no hemos sido capaces de hacer, por lo que no seremos nunca. Dirección noche trata de la fragilidad de las cosas, de la vida detenida en un recuerdo, de los viajes, de ciudades siempre por descubrir, del paso del tiempo, de las relaciones, de la nostalgia de la infancia, de la ternura que encierran los fracasos cotidianos, de amores imposibles, ilógicos y disparatados como el amor, de lo que está a punto de romperse o se ha roto ya. La mejor invitación para leer Dirección noche es que cuando se ha terminado la lectura, tenemos ganas de volver a empezar.

http://www.victorjuan.net/

05/03/2006 03:23 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

DANIEL CARNEVALLI ESCRIBE SOBRE DIRECCIÓN NOCHE

DIRECCIÓN NOCHE
Editorial Xordica.
Cristina Grande

La editorial Xordica acaba de publicar el segundo libro de Cristina Grande: “Dirección noche”. Pero antes de hablar del libro charremos de Xordica. Qué trabajo tan magnífico el que hace Chusé Raúl Usón. Un editor independiente que pasa de modas y de barandas culturales. ¡¡Un editor que no menosprecia el relato corto!! El editor que recuperó los cuentos de Jesús Moncada, que se atrevió a publicar a Manuel Moyano, a Daniel Gascón, a Fernando Martín, a Cristina Grande… Me gusta su colección Carrachinas. Me agrada su tacto a la hora de editar. Me complace que sea de aquí.
Y ahora: Cristina Grande pertenece a esa cofradía de seguidores de la brevedad, de la ironía sutil, humorística y punzante. Pertenece a ese grupo de escritores lúdicos y lúcidos. Cristina ya ha cumplido los cuarenta y un años. También los cuarenta y un relatos (17 + 24).
Los que leímos “La novia parapente” nos sorprendimos de la frescura, ingenio, precisión, transparencia, desesperanza y humor negro que transmitían aquellas diecisiete historias (aún recuerdo esa rampa que tuvo que colocar Susana para la silla de ruedas que estrenaba su marido).
Muchos de los lectores de “La novia parapente” esperábamos con ganas esta segunda entrega de short stories. Así que cuando me dispuse a leer “Dirección Noche” la huella, el surco que Cristina había dejado con sus esquís en aquel primer campeonato de saltos estaba presente y resultaba fácil seguir la estela. Y como si de una competición de saltos se tratara (estamos en temporada), Cristina va deslizándose por el trampolín dispuesta a tocar el cielo. Y lo hace veinticuatro veces. Y, claro, hay saltos de todos los colores: maridos insatisfechos que viajan en tren, amantes insatisfechas que viajan en coche, madres insatisfechas que viajan en avión, hijas insatisfechas que viajan en autobús. Viajan, pero tiene los pies en el suelo… Viajan para huir de la monotonía, viajan para poderlo contar. Y escribir. Y más. Porque en esta colección de veinticuatro relatos donde las pasiones humanas se cruzan y entrecruzan, donde los narradores se van turnando, donde el viaje es inspiración, hay lucidez: “Tomar decisiones no hace sino aumentar la duda”. Y talento: “Cuando dijo soy una buena persona supe de inmediato que me había vuelto a confundir de hombre”. Y socarronería: “Yo entraba y el salía”. Y referencias cercanas: “Donde muere la carretera alguien te espera, dice una canción de Petisme”. Y mala leche: “Ya llegara el verano, Caperucito Johnson“. E incluso palíndromos.
Y por no haber: no hay retórica, ni pomposos adjetivos, ni formalismos, ni moralejas, ni cierzo, ni excusas para no leer a Dirección noche.
Ah, mi cuento favorito es “Día 13”. Y es que todo se puede contar en menos de dos folios ¿o no?

DANIEL CARNEVALLI

http://www.escalextric.net/index.php?subaction=showfull&id=1140214037

05/03/2006 03:25 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

LARA LÓPEZ ESCRIBE SOBRE DIRECCIÓN NOCHE

Dirección Noche, de Cristina Grande

Yo no tengo blog. Pero debería. Para poder hablar del nuevo libro de Cristina Grande, Dirección Noche. Es el segundo libro de relatos de Cristina Grande que, como su propio nombre indica, nos ha pasado a todos por el revés de la lupa dejándonos expuestos, como quien no quiere la cosa, a sus historias que parecen pequeñas pero que son tan grandes como su apellido. Son las historias grandes que se esconden en manojos de segundos de una vida cualquiera. Da igual dónde o cuándo, porque en esas historias no hay nadie en particular y estamos todos en general, expuestos a la vida como quien sale a tomar un rato al aire.

Cristina tiene un don para ordenar las palabras y que parezca que están ordenadas sólo a medias. Y así, despreocupada, como quien va a contar algo que le ha pasado hace poco pero que no es importante, te revela una verdad desnuda y recia. Una de esas verdades que sólo aprecian quienes, como ella, miran la vida a través de una lente: para aquietarla, para tomarse su tiempo y aprender. Quizá, para no equivocarse en la próxima ocasión. O, quién sabe, quizá para aceptar que la vida es de natural inhóspito.

Me ha gustado el libro de Cristina Grande. Me ha gustado muchísimo el libro de Cristina Grande. Sus veinticuatro cuentos. Veinticuatro personajes rodeados de alegrías, tristezas, envidias, deseos, arrepentimientos, enfados sordos, secretos. Me han gustado las miradas de cada protagonista que, fíjate tú por dónde, tienen ese aire de mujer-mujer que pasea Cristina Grande allá por donde va.

Yo no tengo blog. Pero debería. Para que todo el mundo supiera que hay un libro de Cristina Grande que se llama Dirección noche y que ha editado Xordica. Me estarán más que agradecidos.

Enviado por: Lara López
El día: 24-02-2006

http://escueladeescritores.com/modules.php?name=Reviews&rop=showcontent&id=194

05/03/2006 03:26 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

MARIANO GISTAÍN ESCRIBE DE LA FIESTA DE PRESENTACIÓN EN THE NEW WINDSOR

La otra superfiesta literaria fue la noche del martes en el New Windsor, el Windsor de toda la vida, enfrente de casa de Barreiro. Se presentó el libro de relatos de Cristina Grande, Dirección noche, hablaron José Luis Melero y Eva Puyó, y allí no cabía un alfiler más. Hasta el nuevo consejero de Acción Social, Miguel Ferrer, que estrena vida zaragocí, se acercó a comprar el libro. Los bloggers tienen muchas ganas de hacer otra fiesta, aunque nadie acaba de convocarla, pero el frufrú flota en los emails calientes del carnaval. El libro de Cristina Grande es una pasada. La pena que da que se acabe no se quita ni a fuerza de fiestas. Aunque ayudan.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=233431

05/03/2006 19:57 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

RESEÑA DEL SUPLEMENTO "SEÑAS" DE DIARIO DEL ALTO ARAGÓN

 SuplementosSeñas
24 de Febrero de 2006
Dirección noche


SELECCIONADOS
Dirección noche


Cristina Grande (Lanaja, Huesca), estudió filología Inglesa y Fotografía en Zaragoza, donde reside. Es colaboradora de Heraldo de Aragón. Ha publicado La novia parapente. Dirección noche es su segundo libro de relatos.

Las noventa y dos páginas que lo componen acogen los veinticuatro relatos que presenta en este libro. A veces son suficientes 2 ó 3 páginas para plantear una historia intensa y dar vida a unos personajes perfectamente definidos. Tal vez sea la mágica edad de los 40 años y cerca está la autora de cumplirlos, la que predomina en la mayoría de los protagonistas. Edad de referencia o reflexión: tener la vida organizada convencionalmente o no, estar desencantada de la realidad o sentirse todavía joven e ilusionada. Son relatos tan reales como la vida que les rodea, en ellos se viven plenamente las pasiones y frustraciones que uno tras otro ofrecen al lector.


Por Pepa SÁNCHEZ

http://www.diariodelaltoaragon.es/noticias/detalle.php?id=157488 

05/03/2006 22:32 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

ENTREVISTA EN EL DIARIO DEL ALTO ARAGÓN

26 de Febrero de 2006
Cristina Grande. - S.E. Fotografía de Anabel Grande
 
 

’Me fascina observar al ser humano, me parece maravilloso’
Cristina Grande, escritora de Lanaja que ha publicado su libro “Dirección noche ” (Xordica)

A comienzos de este mes salió a la luz la segunda obra de Cristina Grande, “Dirección noche”, un libro de apenas cien páginas pero lleno de pequeñas historias que reflejan la diversidad de las relaciones humanas. Esta najina estudió Filología Inglesa y Fotografía en Zaragoza, donde reside actualmente. Su escritura se caracteriza por la libertad, la falta de retórica y el uso de un lenguaje directo y coloquial. Prefiere los escritos breves, aunque el mercado demande cosas largas, porque lo último que quiere “es aburrir al lector”.

HUESCA.- Hace poco más de tres años que se publicó la primera novela de Cristina Grande, “La novia parapente”, en la que dio a conocer a una escritora “elegante, misteriosa y con un gran conocimiento de los seres humanos”, declaró el escritor y periodista Antón Castro. Con “Dirección noche”, ha dado vida a veinticuatro relatos cortos que tratan del mismo mundo, pero “con más movimiento, más ir y venir y relaciones con la madre, la abuela, la amiga, los amantes, ex- amantes...”, explica. Salpicadas de “muchas contradicciones y algunas frases chocantes”.

Grande sigue defendiendo las obras de breve extensión, porque lo último que “quiero es aburrir al lector”. Aunque a esta filóloga le interesaría alargar sus textos, que es “lo que el mercado demanda”, no se inspira. Asegura que prefiere escribir “a su aire, sin presión. Libre en los temas, en la forma de escribir, en la falta de retórica y no tener que usar grandes palabras para contar las cosas y querer llegar a la gente, sobre todo cuando hablas de sentimientos. Es un estilo muy directo, muy coloquial y no busco la frase literaria”.

Al tratar de temas tan cercanos, Grande ha dejado que la experiencia personal influyera en sus historias, que “tienen un germen autobiográfico”. También los viajes, que a la autora le apasionan, tienen protagonismo en los relatos y son “una fuente de inspiración”. Así, en el cuento ‘Hotel Ibis’, recuerda su estancia en Bruselas cuando estuvo en la manifestación contra el trasvase del Ebro.

Jara ARNAL

http://www.diariodelaltoaragon.es/noticias/detalle.php?id=157848

05/03/2006 22:34 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

DIRECCIÓN NOCHE

Hola.

Este blog nace para informar sobre el nuevo libro de relatos de Cristina Grande, Dirección Noche.

Para que quienes no conozcan todavía el libro se puedan acercar a él.

Para que quienes ya lo conozcan puedan saber más cosas sobre él.

Cualquier información sobre el libro es bienvenida.

 

DE LA PÁGINA DE LA EDITORIAL XORDICA

http://www.xordica.com/titulos_det.php?id=128

 

 

Dirección noche [2006]
CRISTINA GRANDE
Colección: Carrachinas
ISBN: 84-96457-10-9
Nº Páginas: 96
Medidas: 13 X 20 cm.
 
Precio: 8,00 €

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Sinopsis
“Yo siempre quería estar en otro lado sin tener que moverme”. Así de contradictorios son los personajes que pueblan Dirección noche. Ya que, como dice uno de ellos, “ciertas frases significan lo contrario de lo que dicen”. Las parejas discuten, se juntan y se separan, y hay una sensación de mirar la vida desde un voladizo inestable. Todo con una ausencia total de dramatismo. “Estamos muy guapos los dos cuando nos ponemos tristes”. Las nubes cruzan veloces en un cielo agotador, en constante movimiento, y una puede encontrar la tranquilidad en el probador de una tienda de sujetadores. En el libro hay ciudades y viajes, una madre cómplice, sexo clandestino, novios, maridos y amantes, y amigas con las que acompañar una copa de vino y alguna llantina. Incluso cuando se llega a los cuarenta años, todavía más, una se ve sumergida en el reino de la confusión, y desea que no avancen los signos de la edad, y que la sigan llamando “señorita” las dependientas de Zara. Tierno y brutal, divertido y melancólico, a veces con un toque perverso, en este libro Cristina Grande vuelve a deleitarnos con su lenguaje directo, ausente de retórica y frases huecas, y con imágenes vibrantes que hacen que no dudemos en subirnos a ese tren nocturno sin importarnos el destino.

 

05/03/2006 02:53 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

ANTÓN CASTRO ESCRIBE SOBRE DIRECCIÓN NOCHE (I)

LOS CUENTOS DE LA VIDA, SEGÚN CRISTINA GRANDE

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Fotografía de Mercedes Ventura

Cristina Grande (Lanaja, Huesca, 1962) nos sorprendió en 2002 con un excelente y original libros de relatos: “La novia parapente” (Xordica). Un libro lleno de sabiduría vital y de transparencia que tenía en cada pieza una detonación, un fondo apacible de perversidad y de magia, de magia de las cosas de cada día que adquirían de golpe un inesperado punto de fuga. El próximo día seis se distribuirá su nuevo libro: “Dirección noche” (Xordica, 2006. 94 páginas), 24 piezas de mayor o menor brevedad, la más larga no pasa de seis o siete páginas, y la más breve apenas supera una. Son cuentos que constituyen un original tratamiento de la realidad, una manera de mirarla con métodos más o menos diferidos, exentos de énfasis, que no eluden la crueldad, la ternura, la brutalidad, la desolación, la pasión y su envés, la alegría del sexo, del vino, de la aventura, de la curiosidad…

Cristina Grande escribe una prosa sin adjetivos, elegante, cargada de lucidez e intuiciones. Intuiciones como éstas: “Las buenas personas no están tan seguras de sí mismas como para afirmarlo en voz alta”; tras cortarse el pelo, una mujer tentada por otra dice: “Era el único gesto de amor que iba a hacer por ella”. Anuncia así los desórdenes del porvenir: “Supe entonces que se acercaba un tiempo de borrascas”, tras haber mirado en un aeropuerto al hombre del tiempo Mario Picazo. O, tras narrar tres historias de amor y desamor vinculadas al hotel Ibis, dice otra mujer: “Me sale la sonrisa malévola que creo que a ti te gusta”. También he subrayado una de esas frases que dicen más de lo que aparentan decir, que dicen dos que viven una pasión imposible con semejante desgarro en el cuento con nieve “Caperucita”: “Estamos muy guapos los dos cuando nos ponemos tristes”.

El libro tiene un tema esencial: las relaciones humanas, las relaciones de pareja, sobre todo, con novios, maridos y amantes, pero también las relaciones entre madres e hijas. El libro posee un carácter muy cosmopolita, aparecen muchas ciudades, muchos viajes, y pronto se ve que Cristina Grande tiene un mundo propio, un mundo que se afirma en los gestos de la vida diaria, en los detalles que nos pasan inadvertidos la mayoría de las veces, y en la convivencia, casi siempre perturbadora, con los objetos y los accidentes imperceptibles: un bikini bordelés, un bogavante, una cotorra, una llamada de teléfono, un abrigo. Crea un constante universo de climas, de atmósferas, de situaciones inesperadas. Si lo que se cuenta es poderoso y desasosegante, lo que se oculta es todavía más poderoso y emerge en la lectura y tras haber finalizado el relato, como una potencia subliminal. El tono del libro es cautivador, cruel y poético a la vez, incluso en las distancias más breves, pienso en una pieza como “Camarero” o “Nubes veloces”. Cristina Grande tiene la virtud de ofrecer en muy pocas línea el temblor del escalofrío, la perplejidad, la sensación de un vacío interior al que no es necesario ponerle sustantivos: existe una serie de gestos externos, de actos y de palabras que lo revelan con fuerza.

Cristina Grande está aquí muy cerca de Natalia Ginzburg, de nuevo, de Chejov, de Nabokov, de Carver, pero tiene su propia personalidad. Hay piezas magníficas, que figurarán pronto en las antologías, como “Dirección noche”, la historia de una mujer y sus dos alumnos, Alejo y Lorenzo; “Día 13”, “Dos canciones”, “Nubes veloces”, que redunda en un tema que anda por ahí varias veces como es la importancia del sujetador, “El hombre del tiempo” o, entre otros, “Diuréticos”, un cuento de terror con un trasfondo de amor y desamor, resuelto con una frase que es otro fogonazo de lucidez y de dolor. El relato que cierra el libro, “Señorita”, es un perfecto retrato de mujer que se adentra en la crisis de los 40 y que disimula sus conflictos, igual que sus amigas.

Esta es una somera aproximación a un libro, “Dirección noche”, que dará mucho que hablar. En este momento, tengo la sensación de que hay pocos escritores que tengan un universo tan hilvanado y desapacible, tan contemporáneo, como el de Cristina Grande. La conozco, la veo, me invita a fumar alguna vez un Marlboro light, pero en sus libros siempre descubro a otra persona, a una escritora elegante, misteriosa, con experiencia y con un gran conocimiento de los seres humanos. Sus libros, de relámpagos breves y bruscos, se arman por acumulación, página a página, y son frisos impecables de la vida.

 

05/03/2006 02:59 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

ANTÓN CASTRO ESCRIBE DE DIRECCIÓN NOCHE (II)

PRESENTACIÓN EN EL WINDSOR DE CRISTINA GRANDE:

20060220213403-cristina.jpg"Dirección noche" o una historia secreta del deseo

Hace algunos años, Cristina Grande (Lanaja, Huesca, 1962) era esencialmente, para mí, una traductora de inglés. Me la presentaron a principios de los 90 y tradujo un texto de un escritor británico que había vivido en Alcañiz y que había publicado una novela presidida por el grave sonido de los tambores. Más tarde, empecé a verla con una cámara al hombro e incluso adquirió una legendaria Leica. La única vez que estuve en su casa materna vi su evocadora biblioteca y de ella extraje un volumen de ensayos sobre los reportajes de la gran fotógrafa alemana Gisele Freund, que acabó sus días en México. Freund es la mujer que mejor fotografió a Virginia Wolf, Walter Benjamin, y las manos y el bastón de James Joyce. Luego, iba viendo sus fotos, asociadas casi siempre a la editorial Xordica, y pensé en Jerry Bauer y Anagrama, y en Eugenio Forcano y Seix Barral, en los 60/70. Su proyección fotográfica ha ido creciendo día a día. Poco más tarde, hacia 1994, volví a saber algo más de Cristina Grande: entró en la vieja mansión de los Gabarda de los Labordeta, indagó en los secretos del tiempo e hizo un mediometraje documental titulado “25” sobre Miguel Labordeta y su mundo.

Años después, también por puro azar, vino a parar a mis manos su primer libro: “La novia parapente”. La aventura de amor y viaje que supuso su primera edición le debe algo a mi manuscrito; entonces, era el único fácilmente localizable y el compañero de Cristina Grande, Félix Romeo, editó el libro como un auténtico e inesperado regalo de pasión. Jamás había visto nada tan espontáneo y maravilloso. Algún novelista debería contar esa peripecia a bordo de una Nissan Serena granate, conducida por alguien demasiado joven que jamás había conducido más de 50 kilómetros y de golpe, inmerso en esa locura de amor, debía hacer 350 hacia Madrid. Aquel libro, que fue reeditado de inmediato por Xordica en 2002, a ningún buen lector le pasó inadvertido: había en sus páginas una mirada muy personal, una forma poética y desgarrada de enfrentarse al amor y a la vida, había duende, había sobre todo transparencia, una conmovedora sensación de verdad. Desde entonces, Cristina Grande, fotógrafa y viajera, realizadora de cine y columnista en HERALDO, traductora y, sobre todo, narradora, ha hecho muchas cosas: ha participado en libros corales, en exposiciones, ha dado muestras incluso de una fragilidad ambivalente: es dura y sedosa a la vez, es enigmática y ruda si es necesario, es creativa constantemente. Tiene personalidad, talento, una posición personal ante las cosas heredadas y los ecos de Natalia Ginzburg, Carver, Mercè Rodoreda y Chejov.

Hace unos días salía a la calle su segundo libro: “Dirección noche” (Xordica), un libro de 24 relatos breves, microrrelatos en algunos casos, piezas que hablan de la vida, del sueño, del sexo, de la amargura de la incomunicación y la soledad; piezas que hablan de la pasión, de las pequeñas manías de vivir, de la locura; piezas que hablan esencialmente de la relaciones humanas. Y del deseo. Se trata de un libro delicado y terrible, de seres humanos, de pequeños episodios de una existencia que resulta muy veraz. Es difícil que en un conjunto tan amplio, pueda haber tanta unidad, una visión armoniosa de la existencia. Pero la hay. Cristina Grande, como suele hacer con sus columnas dominicales, conoce a los seres humanos. Y así arma historias conmovedoras de novios, maridos y amantes que tienen un fondo de ternura y de demolición, y un pacto secreto con los objetos. Es poética a su pesar, es poética porque la auténtica poesía es una forma de mirar sin adjetivos, y ha escrito algunos de los mejores comienzos de cuentos de los últimos tiempos entre nosotros.

El libro se presenta mañana, 21, en el Nuevo Winsor, cuyo cocinero maravilloso es mi paisano de Ourense, Lisardo. Habrá “fiesta rachada”, noche de parranda desde las 20.30 horas; presentarán el libro Eva Puyo, autora de una estupenda contraportada, y José Luis Melero, probablemente el hombre que más sepa de libros en el nuevo reino de Aragón. El dj, locutor y novelista Miguel Mena amenizará el acto. Creo que va a ser una auténtica fiesta de letras.

NOTA MARGINAL

[En este mismo blog hay un artículo mío extenso sobre este libro. Sinceramente, me ha fascinado. Y otro del periodista y narrador Sergio del Molino. Yo cuelgo aquí, por si alguien quisiera leerla, una nota que redacté sobre “La novia parapente”. Hablaba de la primera edición en Prensas Universitarias con portada de Cano; luego hubo otra edición con portada de Javier Almalé, “Versus” (Gracias, Javier, por tus magníficos cuadernos. Un abrazo) ]

La portada de José Luis Cano, esa novia acompañada de su padre con un cigarrillo en la mano, es todo un aviso a navegantes. Evoca el primer cuento, el que da título al conjunto, y también ese universo expresionista y libre, desgarrador en ocasiones, propio de un cuadro o del mundo de Otto Dix. Así debuta como narradora Cristina Grande (hasta ahora traductora y fotógrafa), nacida en los Monegros de Aragón, en Lanaja, tierra de contrastes como su propio libro, que no está ceñido a un territorio preciso sino que transcurre en lugares muy diferentes: en Zaragoza o Londres, en las carreteras solitarias monegrinas, en los Pirineos o en la fogosa imaginación de los seres que pueblan el volumen. Se trata de un libro de episodios más bien breves e inquietantes, dominados por la desinhibición, el descaro, una sinuosa ternura que puede hacer recordar a Chejov o Natalia Ginzburg, y una crueldad propia de Patricia Highsmith o de la propia Helen Fielding, tal como anuncia la contraportada. También hemos pensado, en distintas ocasiones, en los abruptas pasiones de Charles Bukowski.

El volumen está poblado de viajes, de malentendidos y del estupor de existir: pensamos en la novia que está a punto de irse por los aires al salir de la iglesia y que le pide a su padre que le queme estratégicamente su vestido; pensamos en esa estudiante seducida por el japonés Merte, tan violento en la pasión, tan caníbal, que le perfora el tímpano con sus besos. O pensamos en la silente amargura, en las lágrimas de Joya Slumber, cuya imagen devuelven los espejos en Navidad, además de pasear por un corral hediondo con sus zapatos nuevos ante la rigidez de su abuela. Un extraño amor, “Él tiene siempre calor. Yo siempre tengo frío”, preside el cuento “Fiebre”, que transcurre en mitad de la nieve en Cerler como uno de esos tantos malentendidos que abundan en “La novia parapente”.

Estamos ante una escritora mucho más que prometedora y ante un libro irreverente y tierno, violento o desinhibido de una manera bastante original como podemos ver en “Alumna particular” o en “Mi amante”, donde leemos una de esas inesperadas declaraciones de amor: “He pensado que la próxima vez que vengas, tú harás de María Schneider y yo haré de Marlon Brando. Esa será la única manera de que no nos duela tanto despedirnos”.

La novia parapente. Cristina Grande. Prensas Universitarias de Zaragoza. Zaragoza, 2002. 96 páginas.

05/03/2006 03:03 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

JOSÉ ANTONIO LABORDETA ESCRIBE SOBRE DIRECCIÓN NOCHE

Dirección Noche de Cristina Grande. Me hace feliz en los ratos de tedio parlamentario. Me parece un libro magnífico, de una desnudez escasa en la literatura española, y su enorme desfachatez y su increíble sentido del humor ante situaciones verdaderamente maravillosas, a mí, viejo izquierdista depresivo y nacionalista, me subyuga. Ha habido relatos que los he leído tres veces, porque no me podía creer que aquel mundo saliese de la pluma de una muchacha que vive entre nosotros --iba a decir zaragozana , pero es monegrina, que tampoco es moco de pavo-- y que narra un mundo tan a flor de piel que me pone la carne de gallina, me divierte, me hace reír a carcajadas y me hunde en una larga y emocionada meditación.

http://www.elperiodicodearagon.com/noticias/noticia.asp?pkid=233987

05/03/2006 03:05 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

SERGIO DEL MOLINO SOBRE DIRECCION NOCHE

LOS CUENTOS DE CRISTINA GRANDE

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Acelerado, con los dedos abrasados de sostener el café con leche en vaso de cartón que me compro siempre en la Plaza de Aragón y buscando en los bolsillos la maldita tarjeta nueva que nos han dado para acceder al periódico, me cruzo por la mañana con Félix Romeo y acabamos tomando un café en La Factoría, mientras dejo que se enfríe en mi mesa el maldito vaso de "Fresh and Ready" (¡y una mierda Fresh! El mismísimo infierno es eso).

"Te he traído un regalito", me dice, dándome Dirección noche, el segundo libro de relatos de Cristina Grande, su chica (¿será políticamente correcto llamarla así? Nunca sé cómo referirme a las parejas de la gente. Perdonadme). Lo edita preciosamente Xordica y ha salido a la venta esta semana. Como después de ese café con Félix me he bebido el de "Fresh and Ready", que de Fresh seguía sin tener nada pese al tiempo transcurrido, me he puesto como una moto. Antes de comer creo que han caído cinco cafelitos, uno de ellos, de la máquina del pasillo (¡maldita, apártate de mí!), y todos en grata compañía. Por la tarde he seguido el ritmo de ingenstión cafeínica sin decaer, por lo que he llegado a casa, pasadas las diez de la noche, perdida ya la cuenta y con unos ojos como platos. Así que no he necesitado mi meda hora de apoltronamiento habitual después de cenar. En su lugar, me he ventilado en menos de una hora el libro de Cristina. No, no me estoy tirando un farol, es que son menos de cien páginas.

Cristina Grande había publicado en 2002, y también en Xordica, La novia parapente, que Antón Castro dijo que le recordaba a "las abruptas pasiones de Bukowski". A mí, Dirección noche me parece un manotazo a la retórica y a la grandilocuencia. Puestos a hacer odiosísimas comparaciones, me recuerda un poco al espíritu de la película Flores rotas, a ese vicio de contar historias por el placer de narrar, y hacerlo como cuando charlas con un amigo. Es una frescura (y no la del café), o mejor, una desnudez literaria muy rara y muy costosa de escribir, pero que a Cristina parece brotarle sin esfuerzo: "Cuando dijo soy una buena persona supe de inmediato que me había confundido de hombre" o "Tengo treinta y ocho años. Quince arriba, quince abajo, mis dos amantes se llevan treinta". Dos grandes arranques a dos de los relatos del libro.

Si fuera un crítico sesudo diría -como le he leído a un verdadero crítico sesudo hace poco- que Cristina Grande cumple los requisitos exigibles al cuento contemporáneo: brevedad, contención expresiva y que lo implícito se abra a infinitas direcciones desde un plano explícito impresionista y aparentemente banal. Pero como yo no creo que haya ningún requisito exigible al cuento contemporáneo más allá de que esté bien escrito y no deje al lector impasible, diré que mi corazón late ahora a ritmo normal, y no al de la cafeína, porque los relatos de Cristina han calmado las pulsaciones para acompasarlas a su ritmo, al de su literatura. Me ha hecho sonreir y me ha metido en su mundo, y eso, en los tiempos que corren, es decir mucho. Enhorabuena, Cristina.

05/03/2006 03:07 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

ALOMA SIMPE SOBRE DIRECCIÓN NOCHE

Dirección noche

Es domingo por la noche. Mi padre vuelve de pasear a la perra. Miro mis apuntes de Historia de la legua II. No he acabado con la flexión nominal. El examen es el martes por la mañana.

Le pregunto a mi padre si ya se ha acabado Dirección noche, el segundo libro de Cristina Grande que tiene secuestrado desde el sábado.

Son las dos de la mañana. Me meto en la cama y abro el libro. Quiero leer un par de cuentos antes de dormir.

Lo termino esa misma noche.

Dirección noche es un libro de relatos breves que te atrapan. Me gusta porque es sincero, atrevido, gamberro y moderno. Se lee muy bien, como si nada. Los cuentos presentan situaciones diferentes y protagonistas que no siempre son los mismos, pero que componen un personaje con el que es fácil identificarse.

Dirección noche es un viaje por la literatura y por la vida, en el que hay saltos temporales, madres que suspiran en un avión y amantes que inventan palíndromos. Es un libro lleno de humor y que te deja con ganas de más.

Hay un cuento que se llama "Anagnórisis" que es casi mi favorito -me cuesta elegir- porque es un manifiesto literario, una poética de la literatura cotidiana sólo en apariencia; un cuento que sin explicarlo deja claras las diferencias entre literatura y vida.

http://spaces.msn.com/alomasimpe/ 

05/03/2006 03:08 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

UNA ENTREVISTA EN EL PERIÓDICO DE ARAGÓN

"Cada relato es una pequeña lámina de la realidad"



La oscense Cristina Grande presenta su libro ´Dirección noche´, compuesto por 24 historias.

  • EVA GARCÍA ZARAGOZA (22/02/2006)
Cristina Grande, en una imagen reciente.
Pie de fotoCristina Grande, en una imagen reciente.
Foto:EDUARDO BAYONA



 

"Los relatos cortos me permiten escribir con más alegría, con más fluidez". Así explica la escritora Cristina Grande su pasión por las historias breves, por esas 24 "pequeñas láminas de la realidad" que componen su último libro, Dirección noche (Xordica). La oscense, autora de La novia parapente, explica que la conexión entre estas pequeñas historias es que en muchos de ellos "hay viajes, relaciones madre-hija, amantes, novios y muchos viajes", de Portbou a Portugal, pasando por Francia, Alemania o Italia porque muchos se ambientan "fuera de la vida cotidiana", aunque otros suceden en Aragón.

Hay parejas que discuten, se juntan y se separan, hay ciudades, sexo clandestino, novios, amantes, amigas con las que pasar una tarde y también alguna lágrima dentro de historias tiernas, brutales, divertidas, melancólicas y perversas escritas con un lenguaje directo, claro, donde cada palabra tiene una dirección, la de la noche.

De una de esas escapadas toma el título, otro viaje, y "porque me gusta la palabra noche. Tras La novia parapente, quería uno que fuera una composición más fácil y también más poético", afirma Cristina Grande; que se complementan con Bodas, Dos canciones, Voladizo, Camarero, Mi abrigo de disparar, Las cosas, Diuréticos, Caperucito, David, Logroño o Señorita y así hasta 24 relatos que muestran "pequeños instantes", grandes historias o quizá pequeñas contadas en apenas cuatro o cinco páginas.

Cristina Grande reconoce que viaja "mucho" y que en alguna de esas escapadas surge la "inspiración". Y que aunque cambien los personajes, muchos de ellos son autobiográficos, sin embargo no se trata de un libro "feminista, aunque en ocasiones sí femenino; pese a que muchos hombres que lo han leído me han dicho que se han sentido identificados con los sentimientos" que se explican en cada relato porque son sentimientos universales.

Eva García (El Periódico de Aragón)
05/03/2006 03:15 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

12/03/2006

EVA PUYO, DE SU TEXTO DE PRESENTACIÓN DE DIRECCIÓN NOCHE

Chusé Raúl Usón, editor de Xordica, le comentó a Cristina que había tres palabras claves en la contraportada del libro. Cuando Cristina le preguntó qué tres palabras eran, Chusé Raúl sólo se acordó en ese momento de la palabra sujetador.

Cristina se rio contándomelo. Resulta divertido que tu literatura se identifique en un momento dado con la palabra sujetador.

Pero es cierto que son precisamente esas palabras, esos pequeños actos cotidianos, "las palabras de cada día", como diría Natalia Ginzburg, las que nos hacen reconocernos y emocionarnos con las historias de Cristina. Palabras y pequeños actos cotidianos como la intimidad de un probador de sujetadores, un viaje con tu madre y con cistitis, el breve comentario sobre qué ropa ponerse en una boda en septiembre, los palillos que se rompen en una caseta de tiro de las ferias, las bragas olvidadas en un hotel o el encuentro ridículo con un exnovio mientras éste cuenta monedas en el interior de una garita. "Así son las cosas. Las cosas pequeñas" declara la protagonista en el relato "Las cosas", mientras espera infructuosamente que acuda un electricista para que le repare una pequeña avería.

12/03/2006 13:15 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

13/03/2006

DÍA 30 DE MARZO, PRESENTACIÓN EN FNAC ZARAGOZA, COSO 25

DE ZARAGOZA DE NOCHE
http://www.zaragozadenoche.com/links/events.php?ts=1143327600&hook=-1
Jueves, 30 Mar 2006 19:30
Cristina Grande. (Fnac).
Cristina Grande. Dirección noche.

Presentación del libro con Antón Castro.

"Yo siempre quería estar en otro lado sin tener que moverme", dice uno de los inquietantes personajes de este libro de relatos. En él hay ciudades y viajes, una madre cómplice, sexo clandestino, novios, maridos y amantes, y amigas con las que acompañar una copa de vino. Cristina Grande nos deleita con un extraordinario segundo libro, donde "ciertas frases significan lo contrario de lo que dicen". Tierno y brutal, divertido y melancólico, a veces con un toque perverso, el libro evita todo dramatismo y vana retórica: "Estamos muy guapos los dos cuando nos ponemos tristes".
13/03/2006 03:34 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

PETISME ESCRIBE SOBRE DIRECCIÓN NOCHE

Fue estupendo reencontrarse el martes pasado en Zaragoza con los viejos amigos escritores, pintores, bohemios y canallas en la presentación del libro Dirección noche de Cristina Grande. En ese libro de relatos hay uno titulado “Dos canciones” donde Cristina utiliza el estribillo de “Donde muere la carretera” para arrancar la acción narrativa y después para cerrarla. El siguiente relato se titula “Nubes veloces” y sé a ciencia cierta que tanto Félix Romeo, su compañero, como Cristina han escuchado mucho las canciones de “Cierzo”. “Dirección noche” es un libro muy recomendable y precioso, lleno de vida y misterio, con la mínima carpintería y la más envidiosa sencillez, como la literatura de verdad.

http://www.hostalmusical.com/petisme/

13/03/2006 03:44 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

18/03/2006

RESEÑA EN ABC DE LAS ARTES

Escaparate - Narrativa

Dirección noche

Por M.M.M.
Dirección noche
Cristina Grande


Dado que la inteligencia no siempre abunda en la literatura (ni fuera de ella), uno siempre agradece encontrarse con unos cuentos tan inteligentes como los de Cristina Grande, quien tiene la impagable virtud de comprender que la vida tiene más que ver con lo que no se dice, con la corriente subterránea de la sangre (y del pensamiento, y de las emociones), que con los grandes momentos dramáticos o las vistosas catarsis en cinemascope.
En los breves relatos de este libro las parejas o los amigos no tienen diálogos

Dirección noche
Cristina Grande
Xordica. ZARAGOZA, 2006

profundos, no hacen nada especialmente inusual. Las cosas parecen estar en calma. Pero lo que les une o les desune, lo que realmente son, su auténtica vida late debajo de eso, en lo que callan, en lo que a veces ocultan a sí mismos tanto como a los demás.
Por ello, relatos como «Arañas e insectos», que abre el libro, y que tal vez sea el mejor, «Aves y pájaros», «Voladizo» o «Día 13» son verdaderas perlas que exigen y consiguen la participación del lector para comprender a los personajes. Como la vida misma, quizá. Pero es que generalmente la vida misma no es algo que suela encontrarse en un libro.

http://www.abc.es/abcd/libros.asp
18/03/2006 14:19 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

19/03/2006

LOLA SANTIAGO ESCRIBE EN ABC SOBRE DIRECCIÓN NOCHE

MIÉRCOLES 15/03/06

    DIRECCIÓN NOCHE

    Este es el título del segundo y último, por ahora, de los dos magníficos libros de relatos que nos llega de Cristina Grande. Viene a confirmarnos que no en vano tuvo éxito el primero, que como promesa se afianzaba para alzarse muy alto en el panorama de las jóvenes escritoras cuya voz es ya una realidad. Y así como quien no quiere la cosa entre contradicción va y pegada viene, habla, dialoga, hasta dejarnos en los labios un regusto a verdades de las grandes con una sabiduría innegable.

    Y no precisa de mucho para construir su universo narrativo. Una cara, dos o menos, con relatos geniales en los que parece no ofrecer nada aparentemente, claro, sólo aparentemente, incluso deja la acción suspensa en el aire en alguno que otro y no necesitas saber nada más, está acabado, sin estarlo, en su final abierto; todo eso es la gran maestría de la autora, con un universo propio por donde se pasea fundamentalmente ella como en deshabillé, tocándolo todo con la varita mágica de su palabra y a su contacto una nueva realidad se nos ilumina, sea madre, novios, amigas, incluso toma otra dimensión más fresca o más voraz, con la tensión del sexo de por medio. Y los viajes --se viaja mucho en este libro-- y el gusto por las cosas sencillas y buenas de la vida, un buen vino en la comida, por ejemplo. O como nos hace llegar antes de que suceda, se sabe, que será la última vez que los novios se vean, ante la aguda percepción de ella. Y se completa el viaje en el cacharro ese en el que no montará nunca.

    Libro tierno y desenfadado, nostálgico y divertido, con ciertas gotas, las justas, de cianuro para salvarlo de sí mismo, si es que hay que salvarlo de alguien, que a mí me parece que no, pero así su dosis de erotismo es más nocturna, más redonda, más perversa en definitiva. Todo él está escrito con un sugerente lenguaje directo en permanente estado de gracia, sin que haya retórica o frases de más ni falta que le hace. Y con su palabra, desnuda unas veces, metafórica otras, nos da estas veinticuatro narraciones en las que no importa ya ni la acción en sí, de vez en cuando leer el nombre de la misma a toda velocidad para no perdernos o a la que nos marque Cristina Grande, en uno de sus viajes a la palabra, al relato, en la dirección que ella quiera. Yo me dejo estar y cierro los ojos para guiarme sólo por su voz en dirección noche, precioso título lleno de sugerencias al camino y a lo que éste tiene de sorpresa y, por supuesto, de viaje.

    LOLA SANTIAGO
 

 

19/03/2006 23:03 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

22/03/2006

22 DE MARZO. CRISTINA GRANDE EN EL PROGRAMA "De la A a la Z" DE ZTV

El miércoles 22 de marzo, Cristina Grande apareció en el programa "De la A a la Z" de ZTV, presentado por Maite Puntes, para hablar de Dirección noche.

 

Una imagen de la entrevista

 

22/03/2006 14:42 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

26/03/2006

CARLOS CASTÁN PRESENTÓ DIRECCIÓN NOCHE EN LIBRERÍA ANÓNIMA DE HUESCA

CRÓNICA DE LA PRESENTACIÓN, POR JARA ARNAL, EN DIARIO DEL ALTO ARAGÓN

SEGUNDO LIBRO DE LA ESCRITORA Leer más
25 de Marzo de 2006
Cristina estuvo arropada por multitud de amigos, muchos escritores. - VÍCTOR IBÁÑEZ




’Dirección Noche’, la estética del minuto recogida por Cristina Grande




HUESCA.- Entre amigos y muchas caras conocidas de la literatura oscense, Cristina Grande presentó ayer en la Librería Anónima de Huesca su segundo libro, “Dirección Noche”. Carlos Castán se encargó de describir minuciosamente esta obra de relatos “espléndidos”, escritos en un “lenguaje directo y veloz”, sin muchos artificios. La utilización de esta técnica le ha permitido a la autora plasmar “la estética del minuto, del momento en que se está viviendo”, dejando a un lado “la grandilocuencia del paso del tiempo”.

Castán también destacó de este libro su mirada, que “mira a las cosas y a la vez se deja afectar por ellas, vital y contemplativa”. También valoraba su “canto a la vida”, con páginas llenas de viajes y multitud de placeres, a la par que “nostálgicas” y “llenas de verdad”. En “Dirección Noche”, Grande “se mete en la vida tal y como es” para que el lector se sienta identificado. Historias con finales que podrían parecer abiertos, pero que se cierran con frases con doble sentido, cargadas de una “polisemia ruborizada”, seguía Castán. En resumen, un libro “con capacidad de síntesis, pureza del lenguaje, con la verdad y la vida concentradas”.

La autora najina se quedó sin palabras para acercar a los presentes su obra, de la cual no creía que “se pudieran decir tantas cosas y tan buenas”, en referencia a lo dicho por Castán.



J.ARNAL

http://www.diariodelaltoaragon.es/noticias/detalle.php?id=162327

26/03/2006 20:35 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

28/03/2006

30 DE MARZO, JUEVES. PRESENTACIÓN EN FNAC ZARAGOZA

 

Agenda Fnac Plaza de España

C/ Coso, 25 50011 Zaragoza

30 Marzo
Jueves, 19:30 h


CRISTINA GRANDE. “Dirección noche”.
Presentación del libro con Antón Castro.

28/03/2006 00:34 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

30/03/2006

SANTI REX, SOBRE DIRECCIÓN NOCHE

Dirección Noche confirma a Cristina como una de las grandes realidades de la literatura aragonesa que espero pronto tengo un multitudinario éxito para decirle a todo el mundo que es amiga mía.

Más en su blog

http://santirex.blogspot.com/2006/02/family-friends-part-two.html

30/03/2006 00:41 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.

31/03/2006

RESEÑA EN LA COCTELERA

Dirección noche, Cristina Grande.

Segundo libro de relatos, después de "La novia parapente", de esta escritora aragonesa.

Las relaciones de pareja, los conflictos, como en la narrativa de Raymond Carver, recorren la geografía de estas historias breves.

Son bocetos, pinceladas de trozos de vida que nos exprimen en la cara con el sabor agridulce de los zumos que nos hacen relamer los labios.

La aparente sencillez de estos cuentos da la engañosa sensación de facilidad. Apetece haber sido su autor o caer en la tentación de esas madres que, ante las pinturas coloristas de Joan Miró, dicen: esto mi hijo también lo sabe hacer. Por ejemplo, en la 1ª historia: una pareja joven va de viaje, pasean, discuten un poco, comen marisco y al final se separan. Rápidamente hay que recordar que ha quedado todo claro (que no siempre ocurre), que cualquiera se puede ver reflejado en estas historias, que el texto está limpio (tan corregido que parece espontáneo), y sobre todo, que no es menos literario lo que se acerca a la vida que las raras historias que nadie entiende, esas en las que frondosos bosques no dejan ver ni un árbol.

Hay más técnica en este 2º libro, que resulta menos bukowskiano. Pero mantiene el descaro, el atrevimiento, la frescura.

"Cuando dijo soy una buena persona supe de inmediato que me había vuelto a confundir de hombre". Pudiera ser la declaración de intenciones de un universo literario poblado de parejas sin hijos, de mujeres que van de tiendas, de amantes -muchos amantes-, de señoritas que no se atreven a hacerse mayores (señoras). Con el contrapunto de las madres, las abuelas, el pueblo dejado atrás, la permanencia de la naturaleza y los viajes. Vemos por estas páginas los insectos de Buñuel, las mujeres de Almodovar o la testosterona de Bigas Luna.

Hay valentía, nubes, desgarro, pájaros, en la obra de Cristina Grande, que dispara a dar y por eso dosifica la munición. Y humor como en "El hombre del tiempo".

Me quedo con "Arañas e insectos", con "Dos canciones" y con "El ultraligero".

"Cuando me dijo que lo nuestro no podía ser (...) fue como si me desenchufara de la corriente".

en La Coctelera

http://www.lacoctelera.com/liber/post/2006/03/29/direccion-noche-cristina-grande-

31/03/2006 17:41 Autor: direccion-noche. Enlace permanente. No hay comentarios. Comentar.


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